En septiembre de 1999 entró en vigor una nueva ley europea conocida con el nombre de ECE R90 que estipula que todas las pastillas de freno vendidas para su uso en vehículos fabricados con posterioridad a esa fecha deben ser sometidas a prueba y cumplir con la normativa R90.
Estas pruebas, que consisten en tomar cada vehículo homologado utilizado en la vía pública dentro del territorio europeo y analizar el comportamiento de los frenos delantero y trasero con las piezas originales comparándolo con el obtenido con productos de recambio no originales, han cerrado las puertas de Europa a las pastillas de freno baratas y de mala calidad.
Las pruebas incluyen análisis de fricción en frío y en caliente de los frenos y si un producto se aprueba conforme a la R90 puede afirmarse con seguridad que tal producto es igual o incluso mejor que los productos del equipo original.
De este modo, en las pastillas de freno se señalará un código referente a la normativa R90 y un código de país enmarcado dentro de un círculo, por ejemplo E1 para Alemania o E11 para Reino Unido, que indica el lugar donde el producto ha sido sometido a prueba.
EBC Brakes realiza todas sus pruebas en las instalaciones de la VCA (Vehicle Certification Agency) de MIRA en Nuneaton, Reino Unido. MIRA son las siglas de Motor Industries Research Association que cuenta con una pista para realizar pruebas a alta velocidad que EBC Brakes utiliza regularmente. Al comparar esto con cualquiera de las aprobaciones generales que se han obtenido (o supuestamente obtenido) por parte de algunos (pudieramos decir) participantes menos escrupulosos de la industria, cualquier persona con conocimientos técnicos puede entender fácilmente que el método de prueba de EBC Brakes es fiable al 100%.
La aprobación de fábrica es parte del procedimiento R90, que supone que una serie de ingenieros lleven a cabo la inspección y la acreditación de la fábrica donde se crea el producto antes de que se otorge a este último la aprobación pertinente. |